EL ABUELO, MI ABUELO.
Si supieras cuánto te echamos de menos;cuantas veces he marcado un número
esperando escucharte al otro lado del teléfono…
Te marchaste hace seis años
y el tiempo sigue pasando irremediablemente
cada uno con sus vidas
pero tu en el corazón siempre presente.
Qué ganas de verte
y darte un abrazo fuerte;
prefiero pensar que te has ido de viaje
y el próximo domingo podré verte.
Y es que con el tiempo
es cuando más me doy cuenta
que contigo ya no puedo compartir
más buenos momentos.
Ya sabes…
cómo me van los estudios…
y tu típica pregunta:
¿ya tienes novio? ¿algo habrá por ahí, no?
Cuanto me gustaba escuchar
ese comentario de mi madre al venir de la compra:
“he visto al abuelo”
¡Me hacía tanta ilusión!
Me sentía tan orgullosa de tenerte…
de saber que estabas ahí…
Qué impotencia no poder contarte ahora
cuánto ha cambiado mi vida;
que ahora comprendo el consejo
que me dabas de chiquitita.
Aún sigo escuchando en mi interior
aquellas palabras que tanto me repetías:
“de tejas para abajo, no creas en nadie;
solamente cree de tejas para arriba”
¡Y qué razón tenías!
hasta qué grado entendería
estas palabras abuelo,
ni siquiera lo suponía.
Recuerdo con tanto cariño
nuestros paseos por el retiro;
o cuando me llevabas al teatro
¡aún recuerdo la obra de aquel cocodrilo!
Y aquellas nocheviejas
que te gustaba celebrar por todo lo alto
con grandes comilonas, llenando todo de globos
y chibándome cual debía pinchar para llevarme yo el billetazo.
Se me ponen los pelos de punta
al pensar que justo te marchaste
un fin de año;
el día que tanto te caracterizaba a ti.
Marcaste mi infancia
porque la llenaste de colores
e ilusiones junto con mis padres.
Jamás olvidaste felicitar a tu nieta
en su cumpleaños y me animaste junto con mis padres
a estudiar lo que era mi vocación:
mi actual carrera.
A veces trato de verte en las estrellas
y trato de pensar que desde ahí arriba
me observas cada paso que doy
que tú eres una de ellas.
Que una de esas estrellas
es mi abuelo grandullón
con esa espaldas tan anchas y
esa fortísma voz.
Y es que así quiero recordarte:
con tu abriguito de piel y tu sombrero
llamando a la puerta de mi casa
y dándome en mi mejilla tantos y tantos besos.
Te quiero, siempre.
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Ahora tengo claro quien te dio parte de la energía que tienes, tu abuelito lo tenemos cerca al tenerte cerca... animo un beso
Comentario de GueRReRo hace 4 años y 49 meses
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Hola Atalanta!!!! Me parecen unos pensamientos hacia tu abuelito preciosos. Me ha recordado al mío y espero que esté jugando a las cartas y fumándose un cigarrito con el tuyo. Seguro que son grandes amigos.
Un besazo fuerte.Comentario de Maratón hace 4 años y 49 meses
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Me he quedado sin palabras...Un besazo guapa.
Comentario de Ibiza hace 4 años y 49 meses
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Gracias por vuestras palabras. La verdad que sí Guerrero, tenía una energía y unas fuerza increibles. Estoy orgullosa de haber sido su nieta y de tener un padre como el que tengo porque se parece a él una barbaridad.
Os quiero chicos.Comentario de Atalanta hace 4 años y 49 meses